El agua: fuente de vida

Músico multiinstrumentista desde 1995, Renaud Ruhlmann comenzó en la música
gracias a la enseñanza de Claude Valli en Belfort.
Durante más de 30 años, ha explorado la música y los sonidos en todas sus formas.

Fue en 2015, mientras vivía en América Latina,
cuando comenzó a estudiar el sonido en su dimensión terapéutica.
Entonces fue iniciado en la frecuencia de 432 Hz por músicos
como el colectivo Balam Ajpu o Ishto Juevez.

De regreso a Francia en 2016, contactó con numerosos profesionales de la música,
pero también con terapeutas especializados en el sonido que utilizan el 432 Hz,
así como con investigadores, para comprender mejor las propiedades de esta frecuencia,
de este diapasón musical, y su relación con los elementos que nos rodean.

Su colaboración con el profesor Marc Henry permitió dilucidar el «misterio» del 432 Hz,
al coafinar la frecuencia del agua H2O. En 2015, en su libro "Música y física cuántica",
Marc Henry había avanzado la frecuencia de 54 Hz.
Al no ser músico él mismo, necesitó el encuentro con un practicante del sonido
para afinar este cálculo con toda la precisión necesaria.

Así nació el famoso 429,62 Hz, que permite comprender la relación
entre el 432 Hz y el agua de nuestro cuerpo y explicar por qué esta frecuencia nos hace tanto bien.

Como se dice: es evidente.

De este descubrimiento, a finales de 2019, siguió una investigación profunda
sobre otras frecuencias biocompatibles, como las de la tabla periódica de Mendeléyev.
Luego, desde enero de 2023, se explora una nueva relación con el agua
a través de los trabajos del profesor Gerald Pollack, de la Universidad de Washington
y su teoría del 4º estado del agua, bajo la fórmula H3O2⁻.

Después de haber explicado, desde 2020, la relación entre el 432 Hz y el agua H2O y haberla expuesto públicamente
en su libro "La Melodía secreta de los vegetales" (Ediciones Trédaniel, 2021)
Renaud también pudo iluminar otro diapasón emblemático:
el de la música barroca alemana, utilizado por compositores
como Johann Sebastian Bach o Johann Pachelbel.
Este trabajo destaca la relación entre el 4º estado del agua, su frecuencia
y esta armonía que los humanos siempre han buscado a través del arte musical.

Este descubrimiento va aún más lejos con la frecuencia del agua H3O2⁻, calculada en 417,60 Hz.
En efecto, si se construye una escala natural según el método de Zarlino,
a partir de una base de 7,83 Hz, la primera armónica de la resonancia de Schumann,
se vuelve a encontrar precisamente esta misma frecuencia de 417,60 Hz para el La3,
referencia utilizada para afinar un instrumento musical.

Esta frecuencia aparece así conectada tanto al agua como a la Tierra, un signo, según Renaud,
de su valor fundamental dentro de los elementos de la vida.

A petición de terapeutas, Renaud se atrevió a fabricar diapasones originales y únicos,
afinados en las frecuencias del agua, para compartir sus descubrimientos y abrir el camino
a observaciones de biorresonancia reproducibles,
permitiendo armonizar las aguas de nuestros cuerpos físicos y sutiles.

Estos diapasones también pueden usarse en animales y vegetales.
Los álbumes de frecuencias, especialmente diseñados en torno a las frecuencias del agua,
permiten además armonizar lugares o nuestra agua potable gracias a dispositivos como altavoces (sonoros o de conducción ósea).

Un descubrimiento importante para todos aquellos interesados en las vibraciones,
en el agua y en las posibilidades de armonizar la vida en todas sus formas.

Somos agua, por lo tanto, era necesario y evidente reencontrar el vínculo para volver
a los diapasones correctos y a las frecuencias adecuadas del elemento fuente de vida.